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un estudio sobre adán coprovich

será que el alma tiene las ventanas abiertas

será que el alma tiene las ventanas abiertas

Será que el alma tiene las ventanas abiertas

o si no quién me explica

que esté hirviendo la mar y tenga frío.

De pequeño me dieron un mundo donde nadie

distinto a mí cabía,

era un mundo en que todo encajaba exactamente,

sin fisuras, sin piezas descolgadas,

sin helados de fresa,

un mundo en que sobraban finalmente los otros;

de pequeño tenía franqueados los puentes

y en las tardes dibujaba las islas recortando del aire el color sepia.

Pero ahora han crecido las excusas y han fallado las leyes,

dos y dos no son cuatro y el paisaje

se derrite en el bosque,

el mundo es gobernado por un dios vengativo

y no ajustan las piezas,

hace frío,

hay un viento que todo lo derriba y nos sentimos

colgados de un error como carámbanos

que no saben su oficio.

 

Será que el alma tiene las ventanas abiertas

y afuera sólo hay lluvia. (1)

 

(1) Poema de Vicente Martín Martín.

arbeite (work!)

arbeite (work!)

El polipoeta Dirk Huelstrunk crea poesía sonora electrónica sirviéndose de su voz y de una máquina de samplers. En su caso, el ritmo de palabras, susurros meditativos y sonidos desarticulados se convierten en un discurso sonoro gracias a la electrónica. En efecto, la atípica poesía de Huelstrunk supone un punto de encuentro entre el dadaísmo y la música techno, y viene definida por su capacidad de generar un significado a través de la repetición. Como si se tratara de un DJ al uso, el "poeta del sampler" trabaja con sus máquinas para mezclar o comprimir las palabras recitadas (en lengua alemana) e incluso se sirve de la técnica del scratch para proporcionarnos un momento mágico, único e irrepetible que, siguiendo al pie de la letra los postulados dadaístas y fluxistas, es también un momento carente de sentido.

Dirk Huelstrunk es un poeta del sonido, del sampler y de la spoken word (palabra hablada); es un escritor minimalista cuyas influencias abarcan desde el Dadaísmo hasta Fluxus o el surrealismo, desde los poetas beat hasta la música electrónica o la poesía sonora. Forma parte del proyecto "Sounds like Poetry?", en donde tienen cabida la música improvisada, la jazz-poetry y la poesía performativa, y es uno de los pioneros de la poesía slam en Alemania. Veamos un par de ejemplos:

 

 

1) Poemas slam de Dirk Huelstrunk.

uno, dos, tres, cuatro

uno, dos, tres, cuatro

     UNO

las palabras. inertes. dejadas en el folio

son objetos. sobre el muro de la tierra

caen y todo es sólo un embrollo.

se animan cuando las desentierra

entre plumas y libros el escriba. un despojo

tranquilo enmarca esta vacía guerra

donde sólo consuela la condena

de escribir sin ya decir nada

que da lo mismo. que en definitiva

más allá no hay nada. y aquí no es bastante.

 

     DOS

en el soporte. la pluma y el lápiz

han duplicado en el libro el signo

claro y diverso al desafiar la vida

con la palabra. el texto. en el esfuerzo

por encontrar desde aquí una vía de salida.

el juego en la tinta del dibujo.

del saltimbanqui sólo queda un gesto

sobreentendido. en el horizonte del folio.

existir. este arte del embrollo.

o escribir. nada más salvo esto.

 

    TRES

palabra. así comienza un madrigal

escogiendo con precisión el signo. los versos

conducen una imagen mental

que aparece en el folio. delineándose

en el recuerdo de símbolos. virtual.

ciento diez sílabas que los diferentes

casos del sentido desvanecen. por lo demás

el escritor es su árbitro incomprendido

entre conceptos-ensamblaje y rimas. en este

cuadro. entre ludus y lusus. suspendido.

 

    CUATRO

el sujeto se sustrae. es absorbido

por el propio hacer sobre el folio un nudo

de formas o versos en un libro infinito.

las ruinas de la nada de tal modo

inscritas a ratos en rimas entre el bosquejo

del texto traman ligeros cualquier articulación.

queda. corpus vil. la filigrana

de una lábil silueta a contraluz

y el lápiz que deslizándose emana

el signo. que a las cosas reconduce. (1)

 

(1) Poema de Tommaso Lisa.

landays

landays

Los autores de la literatura oral en lengua pastún crean lejos de los libros, sin modelos que imitar ni autoridades poéticas a quienes respetar. Generalmente desprovistos de bagaje escolar, o universitario, preservan sus composiciones de influencias externas y dan espontáneamente a sus obras la fuerza de ecos emblemáticos donde todo un pueblo se escucha.

Tal poesía es inseparable del canto y no está destinada a declamarse. Sus rimas y ritmos tienen, primordialmente, valor melódico. Y en cuanto al contenido, se distingue claramente de la poesía dari o persa. No exalta el amor místico. No se descubre en ella aspiración alguna a un cielo desconocido, insondable, inefable. No aparece ningún amo absoluto que dispone la vida y la muerte de sus súbditos. Igualmente desterrada queda la imagen del efebo, objeto de pasión homosexual. Sin embargo, algo simple y esencial se afirma constantemente en ella: el canto de un ser terrestre, con sus preocupaciones, inquietudes, alegrías y placeres; un canto que celebra la naturaleza, que se nutre de guerra y honor, de vergüenza y amor, de belleza y muerte.

No obstante, la gran originalidad de esta poesía popular es la presencia activa de la mujer. Aunque, como siempre, es la inspiración de los versos masculinos, se impone, sobre todo, como creadora, autora y sujeto de numerosos cantos. Así pues, hay un género que exige su participación: el landay, que significa literalmente "breve". Se trata de un poema muy corto, de dos versos libres de nueve y trece sílabas, sin rima obligatoria pero con sólidas medidas internas del verso. Se vocaliza según las regiones y, con frecuencia, puntúa las discusiones como una cita, un refrán que apoya un sentimiento o una idea.

A partir de 1978 y la invasión soviética, Afganistán arrastra una larga cadena de asesinatos, ruinas y terror. Ha sufrido las devastaciones más crueles, las masacres más cruentas. De dieciséis millones de habitantes, cuatro han huido a los países vecinos. Es la mayor cantidad de refugiados del mundo, a los que hay que añadir cerca de tres millones de deportados en el interior. Pero la creación poética no se ha extinguido; al contrario, las terribles condiciones del exilio le han dado un impulso desesperado e irreprimible. Ha aumentado el número de quienes se dedican a la poesía, en el seno de la resistencia y entre los refugiados. Si saben leer y escribir, imprimen colecciones de poemas; si no, las cantan, las graban en casetes e intentan difundirlas.

 

Me he puesto guapa con mis ropas gastadas

como un jardín florido en un pueblo en ruinas.

 

Si la hora no ha sonado, no llegará la muerte.

Aunque el mundo esté ardiendo, amor mío, no te asustes.

 

¡Oh laúd al que quiero ver en pedazos!

Él me ama a mí, pero eres tú quien gime en sus brazos. (1)

 

(1) Fragmentos de texto y landays extraídos del libro El suicidio y el canto (antologado por Sayd Bahaudin Majruh).

justas poéticas

justas poéticas

Las justas poéticas tienen larga tradición en ciertos países como México, donde aún se pueden encontrar competiciones rurales. Pero alcanzaron un éxito singular en la China del siglo XVII y posteriores, como forma de diversión asociada a la embriaguez. Así nos lo cuenta Jacques Pimpaneau en su Celebración de la embriaguez:

"Los letrados o los jóvenes (...) a menudo preferían las justas poéticas, en las que las formas son muy variadas gracias a las particularidades de la lengua y de la escritura chinas. Cada uno tenía que componer una cuarteta mientras alguien tocaba el tambor o en el tiempo en que se consumía una varita de incienso; alguien daba el primer verso o la rima y a continuación cada uno, cuando le tocaba su turno, añadía un verso. Podía haber reglas suplementarias: cada verso debía citar un poema conocido, contener el nombre de una flor, de un color o de un instrumento musical. En el capítulo XXVIII de la novela Le Rêve dans le Pavillon rouge [El sueño en el pabellón rojo], los comensales han de imaginar versos que comiencen por el sentimiento de una joven:

Triste está la joven que adentrada la primavera custodia un gineceo desierto. Afligida está la joven que lamenta haber enviado lejos a su esposo en busca de gloria.

Placer siente la joven que por la mañana se maquilla alegremente ante su espejo.

Júbilo siente la joven que en primavera alza el vuelo con ropa ligera en su columpio.

También podía haber otras reglas: componer versos que se pudieran leer en los dos sentidos, lo cual, a decir verdad, es mucho más fácil en chino que en una lengua occidental. Encadenar versos retomando la primera palabra del verso anterior, cada verso es una cita o un refrán:

Entre las bestias salvajes, el tigre es el rey. (Refrán)

El rey mira a derecha e izquierda y habla de todo y de nada. (Cita de Mencio)

Otro lugar y nos volvemos a encontrar con alguien que conocemos hace mucho tiempo. (Cita de Hong Mai)

Conocer a los hombres, es conocer su rostro, no su corazón. (Refrán)

También había juegos con la forma de los caracteres ortográficos que se tenían que descomponer para hacer otros nuevos, lo cual podía dar como resultado:

Que la madera esté en la boca y esa es la dificultad.

Que lo empujemos por encima de la boca y es el almendro.

Para los que no conozcan el chino esto quiere decir que el carácter que significa "madera", en el interior del carácter que significa "boca", da como resultado el de "dificultad", y encima del mismo carácter para "boca", forma el que significa "almendro".

Su Dongpo, mientras ocupaba su puesto en la Academia Hanlin, inventó un juego con sus colegas durante un banquete. Se trataba de componer una cuarteta tomando dos ideas de sentido contrario e invertirlas, ilustrándolas cada vez mediante un verso. Él mismo improvisó:

La ociosidad se asemeja a la actividad:

Las mariposas revolotean en todas direcciones por encima del muro.

La actividad se asemeja a la ociosidad:

La garza hambrienta se mantiene al acecho en la orilla.

Y un convidado recogió el desafío:

La tristeza se asemeja a la dicha:

En la familia, en los entierros, suena la música.

La dicha se asemeja a la tristeza:

En la familia, cuando la hija se casa, se suele llorar.

Fracasar en uno de estos juegos poéticos implicaba ser condenado a terminarse la copa; pero a veces uno podía salvarse contando una historia divertida o cantando una canción. La finalidad de la bebida era la misa que la de los juegos: animar el ambiente."

oda a un silencio

oda a un silencio

Poema experimental de Nuria Ruibal García.

valse en la plaza de yungay

valse en la plaza de yungay

La mujer de mármol, desnuda entre sus violetas,

se ruboriza al contacto del aire,

sus senos de manzana y heliotropo

mantienen la melodía provinciana del atardecer lánguido.

 

Curvas puras,

explosión de vida extasiada,

gota de belleza en suspenso, cantar.

 

Mis ojos la penetran de castidad

y la tarde vuelve la cabeza,

al sorprenderme en actitud

de cubrirle los hombros floridos

con mi abrigo de penumbras. (1)

 

(1) Poema de Winétt de Rokha.

el libro

el libro

Un poema como este solicita la excepcionalidad de una introducción, y así lo haré[i], porque lo realmente maravilloso y sorprendente es el compendio de poemas, la obra magna de El Libro. El Libro (Al-Kitâb en árabe) es titulado así por Adonis, en evidente referencia a la escritura sacra (la Biblia o el Corán), revelada. El subtítulo añadido (El ayer, el lugar, el ahora) confiere a El Libro una dimensión temporal y espacial deliberadamente amplia y ambigua, entre la historia y la actualidad, que se ajusta a ese recurso literario, tantas veces utilizado, del autor que simula ser comentarista o anotador de un manuscrito hallado por azar. Un manuscrito atribuido en este caso a un poeta, Al-Mutanabbi, que vivió en el siglo IV de la Hégira –o en el siglo X, si se prefiere el cómputo de la Era Cristiana-.

Un estupendo ejemplo de obra de construcción posmoderna, pero que aspira a la totalidad, que indaga su origen en la atemporalidad de unos núcleos poemáticos engarzados sin cesar, en acusado contraste con el tiempo histórico de anécdotas y crónicas reales o fingidas, apuntes dramáticos, glosas poéticas y antologías simuladas, discursos surrealistas controlados para entreverar pasado y presente en la crítica textual de una realidad huidiza y confusa.

Una ilustración, quizás, de este intento de Adonis, podría encontrarse en unas observaciones de Vila-Matas sobre Pessoa y Mallarmé –cuyas coordenadas culturales serían sólo en apariencia distintas a las del poeta libanés- vertidas en una obra reciente (antinovela, falso diario, ensayo truncado de teoría y crítica literarias):

A este diario que firma Soares, Pessoa lo tituló El libro del desasosiego. El proyecto global de su obra, misterioso e irrealizable –como si hubiera buscado disolverse en el tejido de su propia autoficción interminable-, lo llamó precisamente El Libro (del desasosiego), pensando tal vez en ese texto mítico que anheló toda su vida Mallarmé, Le Livre, un volumen imposible y cuya resolución probablemente deba resignarse siempre a encontrar –aunque lo intenten otros les pasará lo mismo- en el mismo proyecto, un proyecto que contiene en germen la descomposición de los géneros literarios.[ii]

La estructura de la obra es compleja. Dividida en diez capítulos, los siete primeros siguen una secuencia idéntica: veintiocho poemas en el centro de cada página, a los que se añade una breve coda señalada mediante asterisco. Estos versos esbozan, fingen la “autobiografía” íntima de Al-Mutanabbi en la primera treintena de su vida, y se detienen en vísperas del encuentro del poeta con el gran Saif Al-Daula, emir de Alepo, de quien llegaría a ser cantor áulico.

En el margen izquierdo de la página (el derecho en el original árabe) se desgrana el rosario interminable de los hechos históricos, políticos, que jalonan durante más de una centuria la expansión y consolidación del Estado árabe islámico, con la muerte de Mahoma y la designación de Abu Bakr como primer califa del Islam. Los sucesos son seleccionados y relatados por un cantor o rapsoda, en una prosa escueta y eficaz, y en un verso duro e incisivo. En el margen derecho, sin embargo, se datan los hechos en una cronología ahora explícita o se anotan breves caracterizaciones de los personajes mencionados en el margen izquierdo.

Con estos materiales, con este texto múltiple no se agota El Libro. Adonis añade unas “Notas Marginales” con cincuenta y siete poemas dedicados a poetas árabes clásicos, unas “Anotaciones musicales”, unas “Hojas sueltas” y, finalmente (como buen posmoderno) unas “Variantes de las páginas precedentes”. En fin, un sugerentísimo laberinto, una obra magna, total, desafiante, con múltiples caminos de lectura, para un universo siempre cambiante, movedizo, donde se mezcla la simbología sufí, la peculiar codificación mística del lenguaje, para dar con una poética precisa y transparente. De todo esto, claro, sólo puedo traer a continuación una ínfima muestra. Disfruten.

 

<No suele el rapsoda

relatar sus penas. El rapsoda

es una hoja de papel que habla>,

balbució el rapsoda.

 

Y siguió narrando:

-Di: Es el Califa,

el Comandante y Príncipe

de los Creyentes.

- No saldrá de mis labios

una afirmación tan repugnante.

- Prendedlo y ejecutadlo.

 

Ah, este brillo revelado.

Ah, esta lividez hundida en los estratos del crepúsculo.

¡Ay, esta imagen mía!

 

Adornan los cielos sus calzones

con brocado de viento y nubes

y salmodia la mañana un cántico a las aves migratorias.

Mi imagen, mi retrato,

torre de delgada luz

dominada por el vértigo

que en la noche asciende.

Mi imagen, mi retrato.

 

Diálogo entre Mugira Ben Cháaba,

gobernador de Cufa nombrado por

Muáwiya, y el cufí Muín Ben

Abdalah Al-Muháribi. Año 42

de la Hégira.

* Cuando la verdad en nosotros resplandece,

sólo hablamos en metáfora.



[i] De la mano de la introducción que hace Federico Arbós para Ediciones del Oriente y del Mediterráneo.

[ii] Enrique Vila-Matas, El mal de Montano, Barcelona, Anagrama, 2002, pág. 182.